miércoles 14 de abril de 2010

VERGÜENZA

De la negrura de la noche salió su figura:
tomó la mano del hombre
lo revolcó por la vergüenza de su vida
y ahí lo dejó.

El hombre lloró palabras de auxilio
pero nadie lo escuchó
y se retorció en los recuerdos
vacío de sentidos, entrañas que colgaban
su suerte de un amanecer sin idilio.

La vida no lo quería, pero él
¡él estaba enamorado de ella!
Es niño en su regazo,
es hombre en su sombra
y duda en su luz.

De la negrura de la noche
su figura lo desdibujó
y remontó unos trazos
sin forma ni color.

El hombre gritó
y nadie lo escuchó.

2 comentarios:

Marianodon dijo...

PObre.

Rodolfo N dijo...

Es cierto...en la poesía se vislumbraa veces los gritos que a veces nadie escucha

Besos,amiga