Pude buscarte en los símbolos subterráneos
verdes líneas del olvido descascarado
instantes abreviados
recuerdos escasos.
Pude verte en el paréntesis de la música
y el canto
aturdida tarde de palabras amontonadas
y una foto congelada.
Pude sentirte en el reflejo intermitente
de tus manos en mi vida
en los días de poesía y licor amargo.
Pude saborearte, mágico momento
del claustro obligado
de la luz en el espejo
de la imagen retratada
en el alma desgarrada.
Pude haberte evitado
dolor que se atornilló en las entrañas
y que allí quedó esperando ser coronado
y que allí quedó esperando,
llorando a secas
en el crepúsculo del tiempo
sin letras ni cartas, sin símbolos, sin manos ni espaldas
y hasta casi, sin dolor.

2 comentarios:
Es imposible, o casi, evitar el dolor a otros. Qué más quisiéramos tener ese poder...
Saludos
Es un blog al que debo volver. Sigue escribiendo.
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