La voz que calla tu boca,
niña,
se desliza entre tus dedos
puntas de un alma despellejada.
La voz que calla tu boca
se desprende en destellos,
doradas flechas mudas,
niña,
se escapan de tu infantil mirada.
La voz que calla tu boca
¡si esa voz se escuchara!
el mundo sabría
que tu corazón se desmorona
cada vez que al amor se invoca.
La voz que calla tu boca,
niña
deja que yo la recoja
con mis manos haré un cuenco
lo llenaré con frescas palabras
reposarán tus dedos en ellas
y calmará, mi bálsamo
el ardor de la desesperanza.

