De la indecisión
tomé tus palabras
De tus palabras
el dolor de la distancia
De la distancia
el "no" ya sabido.
De lo sabido tomé
lo peor, y dibujé lo mejor.
Con el estruendo de lo mejor
se despertó mi sueño
y del él salieron las lágrimas.
En la soledad
de tu mano distante
un ojo dijo "adiós"
y el otro
lloró tu ausencia.

