miércoles 3 de septiembre de 2008

ANDONAEGUI Y EL AMOR



-Andonaegui ¿se enamoró usted alguna vez?

-¿Por qué me lo pregunta? ¿Qué le aportaría mi respuesta, fuera ésta "sí" o "no", a su vida?

-No se qué me aportaría, simplemente que me parece usted un tipo tan seco, tan distante, tan vacío... no me da la impresión de que pueda sentir amor por nada
-Entonces ¿por qué no se queda con esa impresión? Usted no busca quedarse con la impresión que tiene, porque esa no le gusta, usted está buscando algo más de mí. Quiere hacerme hablar, quiere descubrir en mí lo que usted quiere ver en mí, lo que usted necesita ver de mí, lo que usted necesita, eso que quiere tomar y hacer suyo.

-Epa, veo que se enrolló demasiado, Andonaegui.

-¿Segura? no creo, creo que usted ha salido de un desamor, y quiere encontrar un...digamos...¿repuesto?

-¿De qué desamor me habla usted?

-¡Vamos, querida! no se haga la distraída, aquel que la tenía a mal traer, aquel personaje de la ficción del cual usted estaba enamorada, su propia creación, su propio dolor, su propio vacío, cruel, hecho a su medida.

-Eso ya fue, ya lo eliminé.

-Sí, claro, eliminó varias cosas más, le eliminó la vida a él también. Lo dejó solo y triste. Dígame ¿tenía usted derecho a inventarse un amor no correspondido y quitarle el amor a él también? Porque usted sabía que él ya tenía un amor.... y creo que sabe que anduvo por acá buscándome, no?

-Lo se, algo me ha dicho Gonzalo.

- Pues bueno, ahora no quiera usted inventar una historia conmigo, Sofía. ¿Sabe que cualquiera puede ser borrado como un simple trazo de lápiz en un papel? Cualquiera, nadie es indispensable, aparentemente, el amor es tan efímero, la sensación que produce estar enamorado dura unos instantes, el resto es dolor, sufrimiento y olvido.

Yo nunca estuve enamorado, tampoco lo estaré.

-No puedo creer eso Andonaegui. Quizás no lo haya estado pero lo estará.

-¿Para qué?

-Yo preguntaría ¿por qué?

- A ver....¿por qué?

- Porque usted es un hombre.

- Hay hombres que nunca se enamoran.