¡Tantos años ya, durmiendo vestida
sin que siquiera la sábana roce mi piel!
Es que el tiempo ha ido zurciendo
orillas lejanas
son éstas,las infinitas líneas
invisibles
de mi cuerpo, que alguna vez
fue pez en las aguas maternas.
¡Cuántos siglos llevan estos pezones
sin ser mujer, ni alimento, ni vida!
Una eternidad, o dos minutos
un día por llegar
o dos que se van...
¿qué más da, cuánto?
si todos mis instantes los lleno
en pensar que mis líneas
mi pecho y toda mi piel
ya te perdieron.
