domingo 22 de junio de 2008

Andonaegui y El Otro








  • -Perdón, flaco, ando buscando algo y no lo puedo encontrar, a lo mejor vos me podés ayudar.


  • -¿Qué anda buscando?


  • - Te acabo de decir, loco, algo.


  • - ¿Algo de qué?


  • - Algo de algo. Los "algos" son "algos", no? O hay "algos" que no sean "algos"? Perdoname, pero la verdad me parece que te falta un jugador o ... ¿te tomaste un litro de pintura en el desayuno?


  • - Mire, no soy un equipo para que me falte ningún jugador, soy un individuo, así que no entiendo su metáfora. Y en cuanto a la pintura, no suelo desayunar. Ni pintura ni nada. Ahora, si quiere que lo ayude a encontrar lo que busca, defina bien qué quiere encontrar. Y si no, tómese su tiempo y busque solo.


  • -Che! qué mala onda, vieja! No te bancás nada eh? Te decía, que busco algo. Hace rato que lo estoy buscando, pero no encuentro nada.


  • -¿Dónde estuvo buscando?


  • - Y... a ver...dejame hacer memoria... estuve revisando los cajones del placard, los de la cocina, levanté la pollera de una mina que labura conmigo, me bajé los calzones y me fijé si estaba allí, también me metí en la cama de mis vecinos, pero nada! qué puta suerte tengo che!


  • -Quizás esos no son los lugares donde usted encuentre el algo que le viene bien.


  • -Obvio! pero flaco, sos re vivo vos, eh? Cómo te diste cuenta? Claro que no eran los lugares, si no no estaría acá hablando con vos! Te vine a pedir ayuda! no a que me vengas a decir lo que ya sé!Qué lo parió!
    - Y por qué piensa que yo lo puedo ayudar? Y si pudiera, por qué piensa usted que querría ayudarlo?


  • - Porque vos tenés las respuestas en tus manos.


  • - En mis manos?


  • -Sí, y lo sabés.


  • - Y usted cómo lo sabe?


  • - Otro día te lo digo. No creas que sos el único. Ahora sigo buscando algo.


  • -Suerte, espero que lo encuentre!


  • -Ya lo sabrás. Chau, flaco.


  • -Adiós






Para la soledad


Hace rato que la soledad anda dando vueltas:

me visita cada tanto, para asegurarse de que no está sola

la miro y le pregunto "¿por qué estás sola?"

me responde que nadie la acepta

que todos le huyen

que no hay lugar en donde sea bienvenida.


Hace algunos años que trata de hacerse amiga

de contarme sus problemas

sus tristezas, sus sueños

¿es que la soledad también tiene sueños?

¿serán esos mismos que rondan mi alma?


Hace algunos meses que se viene quedando

los fines de semana, cuando no tiene a donde ir

cuando todos están llenos de luces de colores,

música y tragos.


Hace unos días, comenzó a quedarse los días de semana

porque le hice un lugarcito en mi cama


Hace un minuto, me pidió que le escribiera un poema

dedicado a ella solita,

sí, a ella:

la soledad, solita.