viernes 20 de junio de 2008

Viajar


Conducir un auto

es ver solo el frente

-frente de batalla -

sentirse soldado

o ser el león de una selva

inventada.


Viajar en tren

es ver los costados,

transformarse en nube en el minuto celeste

que se cuela entre dos notas musicales/

ser hoja verde que despierta

con el aleteo del pájaro/

una mirada

que se encuentra con el sueño

de otra mirada/

es prestar el oído a miles de letras

que se mezclan en ebullición apurada/

es sentirse caricia de pestañas

en las cabezas oblicuas

de la madrugada.