sábado 8 de marzo de 2008

El vigilador y su investidura


¿Cómo dice que le va, Ando ? ¿Le puedo decir Ando, no?


Me va bien, Gonzalo, y prefiero -si no es mucho pedir- que diga mi apellido completo, Andonaegui.


Bien, bien, vio Andonaegui, el viejo del chalet sigue con esa venia estúpida, la verdad es que ya me está sacando de quicio, esa mueca absurda que hace el tipo, tengo que poner esto en claro, si él no se cruza no me queda otra que ir yo a presentarle mis credenciales...y que se entere!


Disculpeme, Gonzalo, un curiosidad...¿qué le molesta tanto de este hombre, o su actitud? ¿O ambas cosas? ¿Qué hay de malo en hacer una venia?


Mire, lo malo no es la venia en sí, sino la actitud irrespetuosa.


¿Irrespetuosa? Perdón, antes ¿usted dijo "credenciales" y "que se entere"? Explíquese, le ruego.


Está muy claro, mi querido señor A. Este viejo es muy irrespetuoso ya que parece pasar por alto mi investidura.


¡Jajaja! ¿De qué investidura me habla, Gonzalo? ¡Por favor!


Dígame, A-N-D-O-N-A-E-G-U-I, ¿quién soy yo?


Gonzalo


Gonzalo...¿qué?


Gonzalo, nada. O..bueh!...Gonzalo, el vigilante.


Bien, ahora me gustó más. ¿Ve?
¿Veo, qué?


Que también usted parece ser irrespetuoso. Yo, mi estimado Andonaegui, soy EL VIGILADOR.


Ajá, viniendo a significar...
Que acá, en este barrio, soy "la ley", veo todo, sé todo lo que pasa, y si algo no es como debe ser pues actúo, para eso tengo el poder. ¿Entiende ahora?


Sí, entiendo ahora al hombre del chalet blanco.


¿Qué entiende de ese viejo?


Por qué lo saluda de lejos y con una venia.


A ver... ¿por qué es eso?


No se lo diré, Gonzalo, averigüe usted, ya que lo VE TODO y sabe todo lo que pasa...¿está seguro de que es así? Siga vigilando, quizás lo descubra.


Sí, no le quepa la menor duda, Andonaegui, seguiré vigilando...A TODOS. Ahora me voy a hacer mi ronda, esta vez me toca en bicicleta, el auto está en el taller, por suerte no llueve todavía. Que siga bien, ahí siempre, en su lugar, no vaya a ser que se pierda...je!


Aquí me quedo, no me perderé, créame: usted me verá siempre.