
Sofía, un personaje no puede empujarle la mano. Es usted quien la mueve, vamos, no me venga con esa excusa. De todos modos, usted es una persona de carne y hueso, y sabe diferenciar entre un personaje y una persona. No puede estar enamorada de su personaje.
Sí puedo. He fabricado un amor imposible. Fíjese qué tonta seré, que encima de fabricarlo yo, lo he fabricado imperfecto. Para mí no es. Ni lo será.
Bórrelo, queme esa historia y listo, invente otro y que esta vez sea perfecto.
Es que ya he imaginado algo, y eso es lo que me gusta. Ese personaje y no otro. Aunque a ese personaje yo no le gusto, me ignora.
Jajajaj! Por favor, querida! Qué sinsentido! Ese personaje no es otro que usted misma. Se ha dibujado a usted, se ha mirado en un espejo?
Sí
Lo ve a él detrás suyo?
Sí
Es usted, no hay nadie más.
Él me hace crear historias, él me da las letras, él me hace creer y vivir cosas, y yo escribo... y sufro, por no poder tenerlo.
Pero usted no lo tiene, no es real! No puede poseer un personaje que usted misma creó, está en su mente, es un ideal.
Cómo!!! Cómo yo podría ser capaz de crear un ideal y ser tan idiota de crearlo imperfecto? Por qué no crear una idea que me de placer en lugar de tristeza y soledad?
Piénselo: usted QUIERE sufrir. Quiere castigarse, investigue por qué merecería ser castigada.
Él está enamorado de un hombre.