jueves 21 de febrero de 2008

Cadenas

Porque la noche es el sereno
de todos los sueños que sueñan
las almas,
que mis pensamientos sean noche
y no permita a la luz iluminar
la verdad de las intuiciones
que vagan, pesadas,
indecisas y mareadas
entre el crepúsculo y las estrellas.
Que ningún rayo de sol
en su diario lamer las calles
en perfectas diagonales que se
quiebran en edificios y veredas,
ose acercar su lengua
a mis propias verdades,
que se dibujan falsas.
Que se queden los fantasmas
en la noche
-porque a ella pertenecen-
arrastrando las eternas
cadenas de lo falaz,
hambrientos de claridad,
dispuestos a robar la inocencia
de mi mente.