Puedes llamarme Leticia,
pero no seré tu maga
ni tu noche blanca.
Empólvate la nariz,
ponte los tacones...
hazlo sin mirar tu reflejo.
Sacude la lágrima,
habita mi cuerpo
sonríe una vez...
ya! arréglate el rouge!
Seré Leticia:
esta vez, sin magia
ni noche blanca,
seré tu ocaso.

