
Tornasolado vidrio que refleja
tu imagen en la ventana
Espejo de una vida, que la multiplica
y un rayo de sol caprichoso
que te confunde y pesa sobre
tus espaldas.
Una mirada y otra más,
buscas definiciones
en lo que te devuelve el cristal.
No eres tú, no puedes ser tú.
Un velo blanco cubre tu cabeza
abres grandes los ojos,
y te preguntas una vez
Bajas la mirada a tus brazos,
no pueden ser los tuyos
y te preguntas otra vez.
Levantas los ojos al cielo
y lo descubres allí:
abres las alas
sabes que es tu hora,
el instante de la libertad
para ser lo que siempre fuiste:
una paloma con forma de mujer.
