Toca a la puerta
una lágrima
con la fuerza de mil memorias apretadas.
con la fuerza de mil memorias apretadas.
Una flecha da en el blanco
y recorre la llaga de los años.
Atrapa la lágrima
a la flecha,
inmovilizándola,
clavándola en el mejor recuerdo.
El mejor recuerdo
dispara la flecha otra vez:
cae la lágrima.
cae la lágrima.
Se cerró la puerta.


9 comentarios:
Difícil de comprender...(o elección)
se cierran muchas puertas al cabo de la vida, pero no me dirás que no merecieron la pena...
besos
Que bueno...
Me gustó la metáfora de la lágrima y la flecha.
Besos
Muchas lagrimas caeran al tocar la puerta un recuerdo. Un beso, cuidate.
Amiga, de momento mis vacaciones terminaron y estoy de vuelta. Sólo paso a retomar contacto, pero espero venir pronto y comentar despacio. Un beso con cariño,
V.
Cara amiga, muito bom texto...Espectacular...
Beijo
Me encantó la bidireccionalidad de lágrima/flecha... ¿Quién sujeta a quién? La descripción tan clara del momento de conciencia...
Carlitos Navarro
Afortunadamente la puerta se cerró... las lágrimas sirven, a menudo, para limpiar recuerdos enquilosados en la memoria del dolor.
Un saludo.
Viento estoy de regreso y pasaba a saludarte... aun recuperandome de uno de esos portazos que recibi ... las vacaciones ayudaron muy poco.
Un fuerte abrazo y espero ponerme al dia pronto.
Bonitos poemas, muy sentidos, me gustan
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