Conducir un auto
es ver solo el frente
-frente de batalla -
sentirse soldado
o ser el león de una selva
inventada.
Viajar en tren
es ver los costados,
transformarse en nube en el minuto celeste
que se cuela entre dos notas musicales/
ser hoja verde que despierta
con el aleteo del pájaro/
una mirada
que se encuentra con el sueño
de otra mirada/
es prestar el oído a miles de letras
que se mezclan en ebullición apurada/
es sentirse caricia de pestañas
en las cabezas oblicuas
de la madrugada.


3 comentarios:
Wao
me has hecho pensar
que el chofer, solo puede ver hacia el frente, para no perder la batalla
pero quien va en carruaje
va confiado (en algo)
y con el privilegio de ver
el paisaje.
Me elevastes
¡Gracias!
Viajar es ser etérero y misterioso vigilante que descubre la vida sin ser tenido en cuenta.
Interesante poema...
Ale y cuídate y escribe que siempre estoy en eco o palabra, cerca de tí.
Besos...
Bonito blog,pasaré por aqui mas amenudo.
Saludos desde algun lugar de España.
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