-Lo he dejado ir, Andonaegui.
-Si? Realmente, Sofía, ¿lo ha dejado libre?
-Sí, lo he entendido. He sentido en carne propia lo que él necesitaba...supe decidir esta vez, lo hice sola, tomó tiempo, Andonaegui. Pero lo arranqué del pecho, y lo puse al costado de mi vida, lo seguiré viendo, pero no ya como una parte indispensable de mi respiración, sino como una respiración más, otra respiración.
-¿Le dolió?
- No.
-¿Se siente sola?
-No
-¿Su personaje encontró lo que buscaba?
-No, todavía anda buscando.
-¿Qué?
-Algo

2 comentarios:
Sofía y sus dilemas, tan Andonaegui como él mismo, o...quiza sea él...o Andonaegui, ella..., en el constante devenir de situaciones, los personajes, aqui se explayan y nos envuelven en una historia, que, a mi entender, debiera seguir estos carriles, hilvanándodes, dando una continuidad, que la tiene de hecho.
Un abrazo
Raúl
Quién sabe, Raúl, quién es quién. Uno solo puede ser todos, los dilemas de cada uno, quizás sean los de uno solo...
Nada, Andonaegui sigue allí, en su lugar, quien quiera ir a charlar con él, lo encontrará.
Besos
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