jueves 28 de febrero de 2008

La eterna historia


Muchas palabras,
demasiadas reflexiones
sobra mucho de lo que no queremos,
falta casi todo lo que ansiamos.

Lluvia sobre la inundación
y sed, agonía fatal, en el bosque
cobre rojizo, lenguas despiadadas
consumen, incluso la sed.

Es la eterna historia de la vida,
vicio del amor imperfecto
ese que abunda, que circula
que se pega a nuestra piel.

Es la historia de mil fantasmas
de miedos
de heridas propias y ajenas
de ser lo que no somos
de tener lo que no hay
y no conformarnos con ello.

14 comentarios:

Raúl dijo...

Buena reflexión, amiga,
Pero, seguramente, Las visiones serán según del lado del mostrador que ocupen
Un abrazo
Raúl

Viento dijo...

Como todo, Raul, depende de que lado se miren las cosas, lo que alguien ve no tiene que ser necesariamente lo que el otro ve...

Un Abrazo
V.

Raúl dijo...

Seguro es así, lo importante es que ambos vean algo...sea lo que sea, eso suma, en cuanto a lo poético, sigo dicendo CHAPEAUX
Amiga, ud crece... mucho crece.
Un abrazo
Raúl

abstracto dijo...

así yacen las rodillas en el centro mismo de mi cuerpo,
con el reflejo de la tierra que yo apoye con un verso,
así no mas queda lo abstracto,
como fluorescente de los últimos años...

viene de viejos recuerdos.

demasiadas palabras...

bss

Viento dijo...

Abs, creo que demasiadas palabras molestan muchas veces en lugar de solucionar las cosas. Es como que nos sentimos atosigados y no sabemos para donde agarrar.
Un Abrazo
V.

Viento dijo...

Raul, lo importante es que viendo diferente las cosas, haya un punto de armonia.
Besos, V.

Abstractos dijo...

atosigados? jajaja, ni de coña!!! eso tal vez en otro tiempo je, pero ahora las palabras brotan, pero en mis labios... jeje.

saludos Viento

Abstractos dijo...

A lo mejor tu, si? pues ya lo siento. (de verdad) no sabes el peso que se quita cuando todo es diferente a como se pinta, por no decir otra cosa.

ejemplo:

alguien escucha y lee conversaciones privadas, y cuando ve a la persona (la de la conversación) le hace creer que lee sus pensamientos, wow!!! piensa la otra persona, estamos hechizados... pero no, por que el que escucha es un tramposo y juega con la vida de otra persona (la que conversa con toda naturalidad e inocente cae en la trampa) si, tal vez demasiadas palabras... no crees?
Mira! igual te sirve para tu andonaegui, o que?

jeje bs

Viento dijo...

Abs!!! Wow!! No entendí ni medio, pero da igual...jejeje....demasiadas palabras, lo importante es que la gente se sienta bien como pueda, con o sin palabras.

"Buenos días, cómo está usted?"
"Pues como puedo"

Besos, V.

PD: eso que decís de las conversaciones me hace acordar a esos "chantas" que dicen ser pastores y hacen milagros para la gente, había una peli con Steve Martin, Debrah Winger y Lolita Davidovich...no recuerdo el nombre ahora, creo que era "El charlatán" en castellano...

Abstractos dijo...

Joder!!! la has clavado con esa peli, vamos, ni yo lo hubiera identificado también, tres puntos colega jajaja

ciao

hiskka dijo...

...Todo edepende del cristal con que se mire...pero es valida tu vision ya que aca habemos muchos mirando y estoy casi segura que hay muchas aristas.
Un abrazo, lindas fotos en el otro blog

Viento dijo...

Así es, querida Hiskka, gracias a Dios, hay de todo y para todos! Si no qué aburrido sería,no?
Me pone muy contenta tu visita, y también que te gusten las fotos del blog.

Un fuerte abrazo
V.

Paco dijo...

Escribir, podar el arbol nacido hecho de letras, dejar las flores más bellas, de eso se trata. Eso es también la vida, una colección de vicisitudes, bellas y menos bellas. También en ella, hay que podar dejando en el camino las flores mustias, las ramas secas, las palabras hueras o sin sentido: lo que sobra o resulta dañino al conjunto del árbol, del ser.
UN ABRAZO

Viento dijo...

Ni más ni menos, PACO. Es la eterna historia de la vida, de los errores y los aciertos, del salir adelante a pesar de las trabas, de ser lo suficientemente "astutos" como para saber dónde podar y dónde no, para que siempre haya ramas y no se muera el árbol.

Un Abrazo
V.